viernes 20 de noviembre de 2009

DÍA 10: EMBARCAMOS

Y yo que me pensaba que no tendríamos que levantarnos pronto el día que embarcamos en el crucero en Luxor. Pues sí. Nos llamaron cuando estábamos en Abydos para decirnos que teníamos que estar en el barco a las 9 del día siguiente porque a las 9.30 teníamos la primera excursión con el grupo. Esta era la única parte que habíamos contratado con una agencia e íbamos a hacer en plan organizado: el crucero por el Nilo. Por cuestiones de planificación de los días, al final decidimos hacer el crucero de 5 días (4 noches) que va de Luxor a Asúan. Como ya comenté en un post anterior, el crucero por el Nilo fue lo que más nos costó de decidir. Todo el mundo decía que era algo obligado, pero la faluca la descartamos por incomodidad (y menos mal porque allí se te comen los mosquitos) y el crucero nos parecía demasiado turístico. Al final, después de mucho debatir, acabamos en uno de los barcos que se ofrecen en los circuitos de El Corte Inglés (además por fechas era el que mejor nos iba), pero nosotros lo contratamos directamente con los propietarios del barco en Egipto: la agencia Galaxia Tours. Esta es una de las agencias más importantes de Egipto, básicamente por que son los que llevan todos los viajes de El Corte Inglés (y mueven mucha gente y dinero). Esta agencia es de un matrimonio formado por una catalana (Maricel) y un egipcio. Y precisamente Maricel es la propietaria del barco.

Nuestro barco atracado en Luxor, mientras los huéspedes empezaban a llegar.

Por la mañana hicimos el check-out en el Mara House y nos deseó que disfrutáramos del crucero, que era una experiencia muy romántica. El mismo taxista que nos llevó a las tumbas de los nobles nos llevó a la corniche donde había atracados unos 30 barcos. Como todos no caben en el puerto, hay hasta cinco alineados, así que, según a que altura esté tu barco atracado, tienes que cruzar por otros barcos antes de llegar al tuyo. Por suerte, el nuestro estaba justamente delante del Templo de Luxor y en primera línea, así que fue fácil de encontrar.

Se notaba que el barco era de categoría y la habitación no estaba nada mal.

Al subir al barco, Essam, nuestro guía durante todo el crucero, nos estaba esperando. Nos sirvieron unas bebidas de bienvenida y nos explicó cómo iba a funcionar todo. Nuestro grupo por suerte no iba a ser muy grande (17 personas, aunque a mí eso me parece una multitud. ¡Essam nos dijo que llegaban a tener grupos de 50 personas! (O_OU ¡cielos!). Y que en el crucero estaba todo incluido menos las bebidas que se pagaban al hacer el check-out y que nada de dar propinas, que estas ya estaban incluidas también. Estuvimos hablando con Essam, iba vestido de lujito y hablaba un español perfecto. Nos explicó que el barco estaba lleno de españoles y que a veces trabajaba con grupos de chinos (cobrando el triple que con españoles). Le explicamos lo que habíamos hecho y cómo lo habíamos visitado y alucinó bastante y creo que en ese momento le quedó claro que nosotros no éramos el prototipo de cliente.

Y de estar solos durante todo el viaje, pasamos al fascinante mundo del mogollón organizado.¡Socorro!

Al dejar las maletas bajamos y conocimos al resto del grupo que ya había llegado, 9 personas, con las que compartiríamos mesa todos los días (en el crucero te tienes que sentar siempre en el mismo sitio). Salimos del barco y nos metimos en un autocar para realizar las visitas de ese día: el templo de Karnak y el templo de Luxor.

Me costó, pero pude hacer una foto de la sala hipóstila de Karnak sin nadie.

Primera visita: el templo de Karnak. Aunque ya habíamos estado dos días antes durante el espectáculo de luz y sonido, verlo de día impresionaba aún más. Karnak está formado por un conjunto de templos que fueron ampliados sucesivamente por diversos faraones, incluido Ramsés II. Cada ciudad importante del antiguo Egipto tenía una tríada sagrada particular, es decir, padre, madre e hijo. El dios padre de Luxor o Tebas era Amón, el dios carnero, que después lo fusionarón con Ra para crear Amón-Ra y así dotar al templo de más importancia. Las columnas de la primera sala hipóstila son espectaculares y enormes. Además parece ser que fue el primer edificio religioso con tres naves, la principal más alta que las dos laterales y esta forma es la que posteriormente sería adoptada para construir las basílicas cristianas. El complejo de Karnak es alucinante, pero allí nos encontramos con miles de turistas más (de los otros cruceros que había atracados en la ciudad) y yo me agobié un poco.

Vigilante del templo de Karnak
Obelisco de Hapsetsut en Karnak

Segunda visita: el templo de Luxor. A este llegamos sobre las 11,30h, así que por suerte no había mucha gente. El templo de Luxor antiguamente estaba unido al de Karnak por una avenida de tres kilómetros con carneros a los lados, pero de esta avenida actualmente queda poca cosa. El templo es muy bonito, pero no tan espectacular como el de Karnak. En todas las visitas del crucero se seguía el mismo patrón: subir al autocar, bajar, explicación del monumento, 15 minutos para hacer fotos y volver al autocar para seguir con la ruta.

Templo de Luxor

Al acabar las visitas de la mañana volvimos al barco para comer. La comida del mediodía era un buffet bastante completo. En la mesa tuvimos la oportunidad de conocer a nuestros compañeros de viaje y mesa los siguientes días. Mariela y Germán eran colombianos (un poco ricachones) y muy simpáticos. Mariela tenía 63 años, pero tenía más vitalidad que yo. Ángel y Queña eran de Paraguay. Ángel era medio sirio y medio belga y, aparte de ser un empresario muy adinerado, conocía a los embajadores y nuncios de medio mundo. Carlos y Pilar eran de Madrid y quizás la pareja que más se nos parecía. Carlos era profesor de ingeniería hidráulica y habían dejado a los niños con los abuelos para poder venir al viaje. Finalmente conocimos a Manolo, su mujer y su hija Ana. Manolo era de Madrid y trabajaba en el sector de la banca. Su mujer Ana era inglesa y por trabajo
la familia había vivido por medio mundo. Manolo fue una persona que me sorprendió gratamente y su mentalidad abierta y sus ganas de hablar y conocer cómo viajábamos me parecieron fascinantes. Con él pasé varias tardes en cubierta charlando del mundo y la vida en general.

Ya que estamos, lo disfrutamos.

Después de comer teníamos la tarde libre y la verdad es que por primera vez en todo el viaje aprovechamos para descansar y
explorar el barco. A las 5 servían té con pastas en la cubierta y mientras veíamos la puesta de sol estuvimos relajados en una tumbona. A las 8 se servía la cena y no se podía ir con pantalón corto. La cena era de carta consistente en cuatro platos y los camareros estaban en todo momento pendientes de ti, tanto que ni me dejaron servirme el agua yo misma.

Al regresar a la habitación teníamos una nota con el plan del día siguiente. Como tocaba madrugar nos fuimos a dormir pronto.

Datos de interés:
  • Taxi de Mara House al Templo de Luxor: 20 L.E.+propinas
  • Bebidas en el crucero (no incluidas): agua: 11,05 L.E., zumo de limón natural: 25 L.E.

miércoles 18 de noviembre de 2009

DÍA 9: ABYDOS Y DENDERA

Ese día habíamos reservado una excursión con el hotel para visitar los templos de Abydos y Dendera. Están fuera de la ruta turística y son los mejores conservados de Egipto. Salimos después de desayunar a las 7,30 y primero fuimos a Abydos, que está más lejos de Luxor que Dendera (a unas dos horas y media de Luxor). Íbamos los dos solos en una furgoneta con un conductor y un egiptólogo. Abydos y Dendera estan en una zona poco turística, así que tuvimos que parar en varios controles de policía para que comprobaran que el guía llevaba los permisos pertinentes.

Alí enseñándonos a leer el cartucho de Ramsés II.

En Abydos está el templo de Seti I, dedicado a los dioses Osiris, Isis, Horus, Amón-Ra, Ra-Horajty y
Ptah. Es uno de los templos mejor conservados y más famosos en su tiempo porque se decía que aquí se custodiaba la reliquia más importante de Osiris: su cabeza. Pero para entender el significado de esto, primero os haré una breve explicación del mito de Osiris, representado en casi todos los templos de Egipto.

El dios Ra-Horajty dando el símbolo del poder al faraón.

El mito de Osiris y Isis
Ya que empezamos con los templos de culto, es importante conocer un poco la mitología de los dioses egipcios, ya que todos los relieves cuentan historias mitológicas. La historia más importante es la de Osiris (dios del más allá). Osiris, Isis, Set y Neftis eran hermanos. Osiris se casó con Isis y Set con Neftis. Set estaba celoso de Osiris porque su hermano reinaba en las tierras fértiles y él las desérticas, así que trazó un plan para liquidarlo. Un día se ve que Set midió la sombra de su hermano sin que se diera cuenta y le hizo un sarcófago de oro y piedras preciosas de su medida. Durante una cena en la que estaba presente Osiris, Set anunció que regalaría el fantástico sarcófago a quien encajara perfectamente en él. Uno a uno fueron entrando los invitados, que obviamente no encajaban, hasta que al final Osiris, por no hacer un feo, entró, y claro, le iba a la perfección. En ese momento Set y sus secuaces cerraron el sarcófago y lo tiraron al Nilo. Isis, alertada del tema, fue en busca del sarcófago para darle un entierro digno al rey de Egipto. Una vez recuperó el cuerpo, revivió a Osiris y se quedó embarazada de él y dio a luz a Horus
. Set no se dio por vencido, volvió a matar a Osiris, desmembró el cuerpo en 14 partes y las diseminó por todo Egipto. Isis buscó todas las partes y las enterró donde las encontró y allí se acabaron creando templos donde se veneraban y se custodiaban. Con el tiempo, Isis le fue comiendo la cabeza a Horus para que vengara a su padre y finalmente este mató a Set, anuque en la batalla perdió un ojo. Ojo cuya representación en Egipto es un amuleto contra la mala suerte.

En Abydos se respira un halo de misticismo.

Volviendo al templo de Seti I en Abydos: al llegar, nuestro guía Ali nos explicó la parte de la leyenda de Horus y cómo se leía un cartucho. Los cartuchos son las inscripciones donde está escrito el nombre del faraón. En los cartuchos solo se podía escribir el nombre de este y normalmente los encuentras por todos lados en los templos, como firma de quién lo mandó construir. El templo tiene 6 santuarios, dos salas hipóstilas y conserva el techo en todo el recinto. Además, al no haber casi nadie le da aun más un aura de misticismo. Aura que aumentó puntos cuando vi a dos mujeres (occidentales) meditando estiradas en el suelo con una vara de incienso encendida a su lado.

Una de las capillas del templo de Seti I en Abydos
Uno de los misterios de Abydos. ¿Qué formas creéis que representan esos jeroglíficos?

Al salir de Abydos volvimos a la furgoneta y nos fuimos a visitar el templo de Hator en Dendera. Hator era la diosa de la música, la danza y la fertilidad y los romanos la identificaron con Venus. Lo que más impresiona al llegar al templo es que los capiteles de la primera sala hipóstila reproducen la cara de la diosa Hator. Todos los capiteles tienen la cara borrada y eso lo hicieron los critianos. Al principio del cristianismo se ocultaron en templos remotos, donde podian vivir y defenderse. Como los relieves de los templos representaban dioses paganos, se dedicaban a borrar totas las representaciones que había, por eso muchos templos tienen muchos relieves picados.

Templo de Hator en Dendera

El templo es de la época tolemaica, por lo que no es tan antiguo como otros de Egipto. Aparte de conservar el techo, conserva también la segunda planta, donde hay la réplica de un relieve de los signos del zodíaco (el original está en el Louvre). Para acceder a la segunda planta se puede subir por una escalera que va haciendo giros de 90 grados o por otra que es casi una larga rampa recta. Lo mejor de este templo es que los cristianos no descubrieron las criptas subterráneas y están intactas. Solo se puede entrar en una y se tiene que bajar por una escalera muy empinada y meterse en plan Indiana Jones por una abertura muy estrecha. Allí aguardan, al intrépido aventurero, unos relieves increíbles y extraños.

Capiteles con el rostro borrado de la diosa Hator

Durante un rato me separé de mi compañero y me senté en la primera sala hipóstila a disfrutar de los capiteles y del techo pintado. La mitad de la sala estaba cerrada al paso porque la estaban restaurando. Mientras estaba yo allí sola sentada, se me acercó un policía (metralleta al hombro) y me dijo en inglés: "come, come". Bueno, pos yo que fui para allá y me llevó corriendo por toda la parte cerrada al público y diciéndome: "Photo here, photo there" y yo pues foto que tiraba. En fin, que si hubiera sido otro país al igual le hubiera dicho que no, pero en el acto supe que lo que quería era una propina y, dicho y hecho, al salir de la zona cerrada me pidió dinero y yo, como tampoco queria ponerme a buscar dinero en el bolso delante de él, le dije que el dinero lo tenía mi marido y que lo iba a buscar. Bueno, me alejé un poco y cuando no veía nadie saqué unas libras y fui a dárselas. Y él tan contento.

Capilla del templo de Hator

Como la temperatura era ya agradable a esa hora, mientras esperaba que apareciera mi compañero me senté fuera del templo en la sombra. Entonces se me acercó un vigilante y me preguntó si había visto eso y aquello. Yo le dije al pobre que ya lo había visto todo. De todas formas le ofrecí un caramelo y él se sentó a mi lado mientras se lo comía. Me explicó que llevaba trabajando allí más de 30 años y aunque me moría de curiosidad, no le pregunté si cobraba por ello. Después de un rato hablando con él apareció mi compañero y nos fuimos a buscar a nuestro guía.

Escalera recta en el templo de Hator

De camino a Luxor estuvimos hablando con Ali sobre política y sobre la situación del país. Nos explicó que Egipto era un país con dinero, gracias al petróleo, al turismo y a las divisas que envían desde el extranjero, pero que la corrupción del gobierno hace que la riqueza no llegue al pueblo. Incluso nos explicó que de las ayudas que venían del extranjero, la mitad se la quedaban los corruptos y el resto se utilizaba para mejorar el país. También nos contó que incluso la libra egipcia cada vez estaba más devaluada y nos dijo: "la libra está por debajo de la moneda de Sudán. ¡De Sudán! ¡Cómo puede ser si allí no trabaja nadie! ¡Está todo el mundo tirado en el suelo durmiendo!". La verdad es que fue muy interesante poder hablar de política abiertamente con él y poder preguntarle cosas que me llevaban rondando por la cabeza desde hacía muchos días.

Por la carretera es usual encontrar animales de todo tipo.

Al llegar al hotel nos despedimos de Ali y del chófer y Mara salió a recibirnos. La dueña del hotel nos preguntó si habíamos logrado ver los misterios de los templos y nos explicó que a veces cuando ves jeroglíficos estos abren conexiones sinápticas en el cerebro y que Egipto tiene una influencia muy fuerte en las mujeres. Yo, que tengo mi conexión cósmica apagada o fuera de cobertura, la verdad es que me pareció un poco un cuento, aunque hay mucha gente que lo siente así y por tanto lo respeto.

Menudo festín nos dimos en el restaurante del Mara House.

Esa noche habíamos reservado cena en el restaurante del hotel. Stephen, el hijo de Mara, nos presentó los platos. La cena consistía en dos sopas y luego 11 platitos de cocina típica egicia. Al traer la bandeja nos dijo: "No os preocupéis si no os lo acabáis, pero al menos probadlo todo". Y así lo hicimos y todo estaba delicioso, fue una manera ideal de acabar el día.

A tener en cuenta:
  • Omm Seti, ¿sacerdotisa del antiguo Egipto?
    La historia de Omm Seti es más bien de Cuarto milenio, pero pasó de verdad y es parte de la historia de Abydos, yo la verdad es que aluciné bastante por no decir mucho.
    Dorothy Lousie Eady nació en un suburbio de Londres en 1904. Cuando tenía tres años se cayó por unas escaleras y fue declarada muerta por el médico. Sin embargo, una hora más tarde la niña estaba sentada en su cama, perfectamente recuperada. En ese momento empezó a tener sueños en los que se veía en un edificio antiguo que era un templo. Cuando tenía cuatro años sus padres la llevaron al Museo Británico y en la galería egipcia tuvo la sensación de estar en su hogar. Tres años más tarde vio
    en el periódico una fotografía del Templo de Seti I en Abydos y fue cuando se dio cuenta de que allí era donde había vivido, pero estaba confundida porque en la foto el edificio estaba en ruinas. Dorothy estudió egiptología y se casó con un egipcio, pero hasta los 29 años no pudo viajar a Egipto. Una vez allí descubrió que era la reencarnación de una sacerdotisa del templo que había tenido un romance con el faraón Seti I y, al quedarse embarazada, antes de deshonrar al faraón prefirió suicidarse. Lo más sorprendente de esta historia es que gracias a ella, los arqueólogos que estaban trabajando en el templo descubrieron cosas que estaban ocultas y que nadie más sabía que estaban allí. Dorothy vivió en Abydos y al morir quiso ser enterrada en el templo, cosa que no permitieron las autoridades y finalmente descansó eternamente en el desierto.
    Lo dicho, una historia própia de Íker Jiménez.

  • Ágora. La película de Amenábar se desarrolla en Alejandría a principios del siglo V. Lo que más me gustó de la película es que en la Biblioteca de Alejandría, la primera sala hipóstila tiene los capiteles como los del templo de Hator en Dendera. Cuando están los paganos, los capiteles tienen la cara de la diosa, pero cuando la biblioteca pasa a manos de los cristianos, el rostro de la diosa en los capiteles está borrado tal y como sucedió en el de Dendera. De no haber estado en Egipto no hubiera captado este detalle.
Zodíaco en el techo del templo de Hator
Datos de interés:
  • Excursión a Abydos y Dendera privada con guía, chófer, picnic y entradas incluidas: 450 L.E.(55€)/persona (Entrada al templo de Seti I en Abydos: 35 L.E. (4,20)/15 L.E. (1,80€) estudiantes y la entrada al templo de Hator en Dendera: 35 L.E./15 L.E. estudiantes)
  • Cena en el restaurante del Hotel Mara House: 85 L.E.(10,40€)/persona (hay que avisar con antelación)

domingo 15 de noviembre de 2009

DÍA 8: LUXOR, TUMBAS Y TEMPLOS

Aunque el crucero incluía las principales excursiones de Luxor, nosotros decidimos ir un par de días antes para ver más cosas que normalmente nadie visita por falta de tiempo. Nos alojamos en el Mara House, que más que un hotel es una casa de huéspedes regentado por Mara, una irlandesa que decidió liarse la manta a la cabeza e irse a vivir a Egipto. La habitación, que parecía más un apartamento, era enorme. Tenía una habitación con cama de matrimonio, salón, baño y balcón. El hotel es muy nuevo y limpio y está situado en una area residencial a cinco minutos de la estación de tren.

Habitación en el Mara House
Y el desayuno

Bajamos a las 9 y nos prepararon el desayuno. Ese día queríamos visitar las tumbas de los nobles y el templo de Seti I. Le preguntamos a Mara si nos recomendaba hacerla con guía y nos dijo que no, que lo podíamos hacer solos perfectamente, ya que en el crucero nos darían toneladas de información. Nos buscó un taxista para toda la mañana y nos dijo que si nos llevaba a tiendas (para llevarse comisión) que se lo dijéramos que le echaría la bronca. Aunque Luxor no es una ciudad muy grande (es más un pueblo), de la ciudad a la orilla occidental hay unos 20 minutos en taxi. La mitad de las calles están sin asfaltar y apenas hay tráfico. Y por la carretera ves a gente montada en sus burros yendo a trabajar al campo.

Camino a la orilla oeste

Las entradas para los monumentos de la orilla oeste se compran en unas minúsculas taquillas que hay poco después de los colosos de Memnon. Allí vimos que para las tumbas de los nobles tenías que comprar las entradas de las tumbas concretas que querías visitar. La verdad es que no lo sabía y no me había preparado qué tumbas queríamos ver, así que acabamos comprando las entradas de casi todas y nos fuimos con el taxi para allí.

Las tumbas de los nobles están diseminadas por un árido paraje.

Al llegar al gran descampado se nos acercó un chico, nos dijo que era estudiante y que nos acompañaba a todas las tumbas por 70 L.E. Nosotros le respondimos que no nos hacía falta, ya que las podíamos encontrar nosotros solos, pero al final después de regatear decidimos que nos acompañara por 50 L.E. Y eso hizo, nos acompañó a la primera tumba que estaba a solo 20 metros. ¡Ja, ja! Me sentí un poco estafada, pero bueno, me lo tomé con humor. Luego nos acompañó a ver las demás tumbas que no eran tan fáciles de encontrar (aunque con un poco de paciencia y sudando mucho seguro que las acabas encontrando).

Interior de las tumbas de Sennefer,
alcalde de Tebas durante el reinado de Amenhotep II.
Relieves a la entrada de la tumba de Khaemhet,
escriba real y superintendente en época de
Amenhotep III.
Relieves de la tumba de Ramose, visir bajo el reinado de Amenhotep III y Akhenatón.

En la zona occidental de Luxor se encuentran las tumbas y templos funerarios. Están en esta zona porque es donde se pone el sol y está relacionada con el viaje de Ra por el inframundo. Nosotros visitamos siete tumbas de los nobles, las de Nakht y Mena, Rekhminer y Sennofer y por último las de Ramose, Userhet y Khaemhet. Las tumbas de los nobles están muy bien porque mientras los faraones decoraban sus tumbas con pasajes de El libro de los muertos para que los guiaran en la otra vida, los nobles decoraron sus tumbas con escenas de la vida cotidiana.

Con un espejo en la puerta y otro dentro iluminaban el interior de las tumbas.

En cada tumba había un vigilante que te abría la tumba y con un sistema de espejos te iluminaba el interior de esta a cambio de una propina. Las tumbas de los nobles están muy bien conservadas y lo mejor de todo es que al no estar dentro del circuito turístico, no hay nadie visitándolas. Después de estar casi dos horas dando tumbos a pleno sol por las tumbas, nos fuimos al taxi para visitar el templo funerario de Seti I. Como este fue el primer templo funerario que visitamos, la verdad es que nos gustó mucho. Supongo que si lo hubiéramos visto al final del viaje nos hubiera parecido un churro, y es que al final del crucero estábamos un poco saturados de templos. Este está bastante bien restaurado y se respira una paz absoluta, básicamente porque dentro solo estábamos el vigilante y nosotros dos. En el templo de Seti I quizás solo estuvimos 30 minutos, pero fue suficiente.

Templo de Seti I

En Luxor, al estar más al sur, hace bastante calor. La temperatura allí en octubre era de 40 grados, así que después de las visitas nos fuimos al hotel para darnos una ducha y volver a salir a visitar la orilla oriental de Luxor, donde está el centro de la ciudad. Fuimos a comer al restaurante Sofra, de comida egipcia. El restaurante es muy bonito y la comida está muy buena, aunque al ser turístico el precio era caro para los estándares egipcios. Como llegamos a comer a las 4 de la tarde y hacía mucho calor, subimos a comer a la terraza. Allí estuvimos descansando hasta que cayó la noche (5.30h) y bajó el calor. Lo bueno de Luxor es que durante el día hacía calor pero por la noche al menos bajaba bastante la temperatura y se estaba bien en la calle. Después de comer fuimos a dar una vuelta por el zoco de Luxor. Y la entrada fue un poco aterradora cuando nos dimos cuenta de que éramos los únicos turistas entrando en la calle y en todas las tiendas había vendedores ávidos por vender. Al menos no fueron muy pesados. El zoco de Luxor está cerca del Templo de Luxor. Esa noche queríamos aprovechar para ver el espectáculo de luz y sonido del templo de Karnak, y como teníamos tiempo decidimos ir andando. Del templo de Luxor al de Karnak hay tres kilómetros. Mientras íbamos andando se nos acercaban calesas ofreciendo sus servicios. Al final uno nos dijo que nos llevaba a Karnak por 3 L.E. y, ante su insistencia, accedimos, pero a la que nos montamos en el carro nos dijo que nos llevaba a un tienda de papiros que allí le daban comisión. Nosotros le dijimos que de papiros nada, que nos llevara al templo y le pagaríamos, pero como el conductor seguía erre que erre con lo de los papiros, al final decidimos bajarnos.

Restaurante Sofra...
y sus bonitas vistas desde la terraza.

Seguimos andando por una calle dirección al templo de Karnak pero como no estábamos seguros de ir en dirección correcta empezamos a mirar la guía. En eso que se nos acercó un señor a preguntarnos adónde queríamos ir y al decirle que queriamos ir a Karnak andando, nos enseñó por dónde teníamos que ir. Antes de despedirnos nos pidió si le podíamos ayudar a escribir una dirección en una postal y nosotros le dijimos que sí. Entonces le acompañamos y entramos en su tienda de papiros. Yo me pensaba que se nos iba a poner a vender, pero no. Nos preguntó si éramos cristianos y al decirle que sí nos dijo que él también (los cristianos son minoria en Egipto). Al acabar de escribir la dirección en la postal, nos dijo que nos quería regalar un papiro en agradecimiento, pero le dijimos que no, que él nos había ayudado con la dirección y nosotros con la postal, así que estábamos en paz. Salimos de la tienda y nos acompañó hasta la calle buena y allí nos dijo que para volver podíamos coger una furgoneta compartida (que eran blancas con una franja azul), y que nos dejaría cerca de la estación por 1 L.E. Le dimos las gracias por una información tan valiosa y nos fuimos al templo.

Camino al hotel

El espectáculo de luz y sonido de Karnak está dividido en dos partes, una en la que entras caminando al templo y mientras andas por el recinto iluminado te van explicando la historia de este, y otra en la que te sientas en unas gradas al aire libre y ves imágenes y luces mientras te siguen explicando la historia. A mí personalmente no me gustó mucho, porque aparte de ser caro era un poco kitsch, aunque lo bueno fue pasear por el templo iluminado.

Espectáculo de luz y sonido en el templo de Karnak

Al salir del templo paramos uno de los taxis compartidos que nos había dicho el vendedor de papiros y el conductor de la furgoneta paró un poco alucinado. Imagino que no suele llevar a muchos turistas. Nos montamos y al subir mi conpañero de viaje se dio un josconcio en la cabeza y unas chicas que iban en la furgoneta fueron todo el viaje partiéndose de risa. Cuando estábamos cerca de la estación nos avisaron y bajamos. Allí compramos unos falafeles en un puesto callejero y volvimos andando al hotel. La zona donde está el hotel es residencial y muy humilde. Como no es una zona muy turística es difícil explicar a un taxista cómo llegar (porque muchos no lo conocen). Mientras íbamos hacia el hotel la gente nos saludaba y se reían. Éramos los bichos raros, pero a mí eso no me importaba.

Horarios del espectáculo de luz y sonido del Templo de Karnak

A tener en cuenta:
  • Luxor es la ciudad ideal para pasear en calesa. De noche la temperatura es agradable y los caballos están bien cuidados (no como en Asuán que daban un poco de pena).

  • En las tumbas de los nobles había una exposición sobre el pueblo de Gurna. Hasta principios de 2007, la mayoría de las tumbas de los nobles estaban tapadas por las casas del pueblo de Sheik abd al-Gurna. Estas casas poco a poco las están demoliendo y están trasladando los habitantes a otras zonas. El problema que se explicaba en esta exposición era que estos habitantes se ganaban la vida con el turismo y con la agricultura, y por tanto tenían casas grandes donde guardar sus animales. Las nuevas casas eran pequeñas y no podian guardar los animales de granja y además les cortaba la fuente de ingresos del turismo, claramente dejándolos en la miseria. Claro, que en toda historia siempre hay dos versiones y cuando al guía del crucero le pregunté por esta situación, me dijo que los tenían que echar porque debajo de sus casas había tumbas por descubrir y los trató un poco como escoria. Me di cuenta de que nuestro guía solía hablar de los vendedores y vigilantes de templos como gente de tercera, detalle que no me gustó nada.

Datos de interés:
  • Hotel Mara House. Habitación doble con desayuno: 50 euros/noche
  • Taxi para visitar las tumbas de los nobles y el Templo de Seti I (10,30 a 15h): 150 L.E. (18,40 euros)
  • Tumbas de los nobles:
    Nakht y Mena: 25 L.E./15 L.E. estudiantes (3 euros/1,85 euros)
    Rekhminer y Sennofer: 25 L.E./15 L.E. estudiantes
    (3 euros/1,85 euros)
    Ramose, Userhet y Khaemhet: 30 L.E./15 L.E. estudiantes (3,60 euros/1,85 euros)
  • Templo de Seti I: 30 L.E./15 L.E. estudiantes (3,60 euros/1,85 euros)
  • Restaurante Sofra-90, Mohamed Farid street Al Manshiya, Luxor; cerca de la estación:
    150 L.E. (18,40 euros)
  • Espectáculo de luz y sonido del templo de Karnak: 100 L.E./75 L.E. estudiantes (12 euros/9,20 euros)

jueves 12 de noviembre de 2009

DÍA 7: DE "HIGHWAY TO HELL" A LUXOR

Como de costumbre, me desperté a las 6 de la mañana. Ya empezaba a ser una rutina que en cuanto saliera el sol yo abriera los ojos. Después de dar unas vueltas en la cama decidí levantarme y darme un baño en la piscina del hotel. Era tan temprano que no había nadie, ni siquiera en recepción. Así que me metí en la pequeña piscina y disfruté de su agua caliente (40º) tranquilamente. El agua era marrón oscura, más que por la falta de filtro por los minerales que contenía.

Piscina del hotel en Bahariya

Después del bañito nos fuimos a desayunar y nos despedimos de Peter. El Sr. Wirth nos hizo el favor de comprarnos los billetes de autocar para ir al El Cairo. En la agenda del día había poca cosa: ir a El Cairo, recoger las maletas en el hotel y pasar la tarde por allí hasta la noche para luego ir al aeropuerto y coger nuestro vuelo a Luxor. Imat nos acompañó a la parada de autocar, que era muy pequeña y nos despedimos de él. En la parada volvimos a coincidir con Wendy y Shari que justo acababan de llegar de la acampada en el desierto.

Mientras esperábamos que viniera el autobús se nos acercaron niños del pueblo pidiéndonos bolis. Yo había comprado un par de paquetes de bolis y una bolsa de Chupachups en España y les di algunos. Lo malo es que se convirtió en una competición de a ver quién conseguía más y al final se quedaron con todos los que llevaba encima.

Parada/estación de autobús en Bawiti

El autocar era peor que el que nos trajo. Era más viejo y no tenía aire acondicionado. Además, teníamos los asientos de la última fila (al lado del motor). La cosa ya pintaba mal, pero para colmo de males, el autobús llevaba más pasajeros que asientos (!). En principio me pensé que era gente que iba a otros pueblos del oasis, pero cuando vi que nos metíamos en el desierto fue cuando me di cuenta que íbamos a seguir así todo el camino hasta El Cairo (6 horas). En fin, que pintaba mal pero la cosa fue a peor cuando a todo el mundo, por algún motivo que aun no consigo comprender, le dio por cerrar las ventanas. A mí casi me da un "yu-yu" de la calor, fue como ir en una sauna durante todo el camino.

Calle principal de Bawiti

Al cabo de tres horas de trayecto paramos en una especie de area de servicio que había en medio de la nada más absoluta. Se ve que ese día los musulmanes tenían que hacer unas oraciones especiales y por suerte la parada fue de unos 20 minutos. Eso me dejó reponer fuerzas y, mientras tanto, conversamos con Wendy y Shari. Wendy era muy animada y era muy agradable hablar con ella. Le preguntamos a Shari si la parada de metro de Gizé estaba cerca de la parada de autobús (y así ahorrarnos una hora más de autobús) y nos dijo que no, pero muy amablemente nos invitaron a su apartamento que estaba cerca de la parada. Como no teníamos plan para esa tarde aceptamos encantados.

Todos al mogollón camino a El Cairo

Esta pareja tenía un apartamento alquilado en Gizé (donde están las pirámides) situado en un bloque de viviendas y era muy grande. La hospitalidad fue increíble: nos ofrecieron utilizar su ducha, bebida, comida e incluso dormir una siesta si queríamos. Al final nos quedamos viendo vídeos musicales por la tele mientras ellos se duchaban.

Area de servicio en medio de la nada

Una vez descansados, fuimos a cenar. Estuvimos debatiendo adónde ir y al final nos quedamos en un restaurante que se llamaba Christo y que tenía unas vistas a las pirámides increíbles (el restaurante está cerca del hotel Le Meridien Piramids). Como Shari era guía, tenía contactos y nos dijo que allí nos tratarían muy bien. El restaurante es de pescado y marisco, lo que era toda una novedad alimenticia para nosotros. Sirven un menú que consiste en un montón de entrantes, gambas, calamares rebozados y pescado a la brasa (enorme). Aunque era muy turístico estaba muy bien y comer mientras miras las pirámides es algo que no se hace todos los días. La cena nos costó 100 libras por persona (creo que nos hicieron algo de descuento).

Taxi-bus compartido en Gizé

Al salir de cenar teníamos que ir al centro, pero en lugar que coger un taxi, decidimos ir en un taxi-bus compartido hasta la parada de metro de Gizé. La experiencia de ir en aquel bus fue genial, era una furgoneta en la que había una persona enganchada a la puerta gritando el destino a pleno pulmón y, mientras, iba subiendo la gente y se iba poniendo donde podía. El trayecto costaba 1 L.E. Una vez en la estación de metro, Shari nos explicó cómo ir hasta la parada que había más cerca del hotel y nos despedimos de ellos. La tarde que se presentaba insulsa acabó siendo una de las mejores.

En el metro yo me subí al vagón de mujeres, y no porque me sintiera amenazada, sino porque quería vivir la experiencia. Lo único bueno fue que el vagón iba medio vacío, mientras los otros iban a tope. Después de coger un taxi fuimos corriendo al hotel porque era un poco tarde y nos fuimos al aeropuerto. Para los vuelos internos no es necesario ir con una hora y media de antelación, con una hora es suficiente. Mientras estábamos esperando para embarcar se nos acercó un guía que buscaba a una pareja que se había perdido en el aeropuerto. Al parecer había aterrizado y el guía llevaba 5 horas buscándolos sin saber si estaban en El Cairo (la pareja estaba en tránsito) o en Luxor. Le deseamos suerte en su búsqueda y embarcamos.

La terminal 2 del aeropuerto de El Cairo es supernueva. De aquí salen y llegan todos los vuelos internos.

El vuelo de El Cairo a Luxor duró menos de una hora y el avión, que era grande y nuevo, iba hasta los topes. Al llegar nos encontramos con el guía anterior que finalmente había encontrado a la pareja extraviada en Luxor. Al salir del aeropuerto nos estaba esperando un empleado del hotel. Era muy tarde (las 00.30h) y al llegar al hotel nos dieron las llaves de la habitación y nos dijeron que ya haríamos el check-in al día siguiente. Lo mejor de todo es que no había horario de desayuno, podíamos hacerlo a la hora que quisiéramos. ¡Perfecto!

Sonría, está en el aeropuerto internacional de Luxor.

A tener en cuenta:
  • Al pagar a un taxista con el que has pactado el precio, asegúrate de llevar el dinero exacto, porque si te tiene que dar cambio te dará lo que le parezca.
  • Los vuelos internos en Egipto son muy baratos si se compran con tiempo. Hay un truco para que te salgan más baratos y es comprarlo en libras egipcias. Para hacerlo, en la web de Egyptair en la casilla del país hay que seleccionar Egipto e idioma inglés. Los vuelos internos salen un 50% más baratos que si los compras en euros.
Datos de interés:
  • Autobús de Bawiti a El Cairo: 30 L.E.
  • Restaurante Christo (cerca del Le Meridien Piramids): 100 L.E./persona
  • Taxi-bus compartido del restaurante al metro de Gizé: 1 L.E./persona
  • Billete de metro: 1 L.E.
  • Taxi de la estación de Metro "Opera" a Zamalek (con taxímetro): 10 L.E.
  • Taxi de Zamalek al aeropuerto: 60 L.E.
  • Traslado aeropuerto Luxor al Hotel Mara House: 50 L.E.